La historia de la escritura de la mano de Graf-Von Faber Castell se remonta a la segunda mitad de siglo XVIII, cuando Kaspar Faber con su esposa empiezan a fabricar en su carpintería de Stein cerca de Nuremberg. Era 1761. Su hijo da el segundo paso. Moderniza el pequeño taller y lo transforma en una fábrica moderna a las fueras de Stein, donde sigue ubicada la sede de la compañía a día de hoy. Pero, a este período de expansión, le sigue una etapa difícil en términos económicos y políticos. No obstante, Georgh Leonhanrd Faber lucha junto con su esposa Albertina por la fábrica, y consiguen salir adelante.